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ABC

El primer día del año entró en vigor la nueva reforma fiscal. Todos los españoles que tienen la fortuna de trabajar verán ya cómo su nómina de este mes se incrementa una media de 5 euros por el descenso de la retención del IRPF. Todos los españoles excepto los navarros, que no sólo no verán cómo se incrementa su nómina sino que disminuye.
Y es que el Gobierno de Uxue Barkos, a pesar de que está encabezado por una coalición como Geroa Bai en la que se integra un partido de derechas como es el PNV, ha aplicado una reforma fiscal que supone un importante aumento de impuestos.
En los últimos años, madrileños, valencianos, andaluces, etc, habían pedido eliminar el «privilegio» de los navarros. Ahora, los navarros querrían ser madrileños, valencianos o andaluces para pagar menos impuestos ya que los ciudadanos de la Comunidad foral se han convertido en los españoles que mayor carga impositiva sufren.
Hace pocas fechas, el Think Tank Civismo publicó un estudio que demostraba que con la rebaja fiscal que entró en vigor el pasado 1 de enero en las Comunidades Autónomas del Régimen Común y el incremento de la presión fiscal producida en Navarra, los navarros serán con diferencia quienes más impuestos paguen, a pesar de que el Convenio Económico, que rige la relación entre Navarra y el Estado en cuestiones fiscales, dice que la Comunidad foral deberá tener «una presión fiscal efectiva global equivalente a la existente en el resto del Estado».
Según el estudio de Civismo, al contrario de lo que dicen los partidos que conforman el Gobierno de Navarra, los más perjudicados serán los navarros que dispongan de unas rentas más bajas. A nivel foral, quienes ganen menos de 19.500 euros no notarán
 la supuesta baja impositiva. Pero como en el régimen común se les baja notablemente, la diferencia entre lo que pague de IRPF un ciudadano que viva en Navarra o uno que viva en Madrid será enorme, de casi un 50%. Un navarro que gane 15.500 euros anuales pagará 1.355 euros mientras que un madrileño pagará 899 euros.
Incluso más alarmante puede resultar la comparación de Navarra con las comunidades autónomas limítrofes, ya que puede suponer un desplazamiento de la población al País Vasco o a La Rioja. Así, esa misma persona que gane 15.500 euros anuales, en el País Vasco pagará 100 euros menos de IRPF y, al igual que en Madrid, 436 euros menos en La Rioja.
A este castigo a las cuentas de los navarros, además, hay que añadirles un impuesto que afecta a todos los ciudadanos por igual y que en la mayoría de las regiones, Navarra incluida, optaron en su día por suprimirlo, el impuesto de hidrocarburos, que ha hecho que a los ciudadanos navarros les cueste el litro de gasolina 2,4 céntimos más cada litro.
Otro impuesto que animará a irse a otras comunidades autónomas será el Impuesto de Patrimonio. Se mantiene la actual tarifa de tipos, pero introduc cambios en los límites: el mínimo exento se establece en 550.000 euros (800.000 en la actualidad); el umbral de tributación se sitúa en 1.000.000 de euros (ahora 1,5 millones); y el tratamiento de bienes y participaciones pasa de exención a deducción del 100% de la cuota correspondiente a los primeros 500.000 euros de valoración y del 80% de la cuota correspondiente al resto.