28
nov
El Comercio

Asturias es la tercera región española en la que el sector público tiene un mayor peso dentro de su actividad económica. Es una de las conclusiones del Índice de Libertad Económica en España 2013, una rigurosa investigación dirigida por el catedrático Francisco Cabrillo que, con cifras irrefutables, concluye que una mayor libertad económica en una región, medida en términos de la participación del sector público en la economía, genera prosperidad. En el último año, el Principado ha retrocedido dos puestos en ese ranking y entre las razones que explican por qué Asturias ocupa esa posición tan rezagada destaca la elevada presencia de lo público en sectores como el comercio, lamovilidad, la vivienda, el esfuerzo fiscal, el empleo público y los impuestos.

Sobre este último indicador, el equipo de ‘Think Tank Civismo’ destaca que el Principado mantiene tipos tributarios muy elevados. Pone como ejemplo las donaciones, tanto de inmuebles como en metálico, que están fuertemente gravadas en la comunidad. Como contrapunto, el grupo de investigadores habla de Madrid, la región que considera tiene la mayor libertad económica de toda España. Asegura que ha sido capaz de reducir el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y el IRPF porque su Gobierno ha sabido propiciar la actividad económica y administrar mejor, simplificando sus regulaciones y allanando el camino de los que se han atrevido a emprender un negocio.

Una demostración de por qué otras regiones no pueden bajar impuestos se encuentra, según explica el presidente de ‘Think Tank Civismo’ en el coste de los excesos intervencionistas de su Administración. Un buen indicador de la jungla regulatoria que entorpece la marcha de una comunidad autónoma es el número de páginas que tiene su boletín oficial cada año. Mientras el de Cataluña produce al año 29.260 páginas de disposiciones legales, Extremadura 7.328 y Andalucía 6.961, a Madrid le bastan con 2.618. Lejos, eso sí, de las 542 páginas de Asturias.

Para elaborar el índice de libertad económica también se ha analizado el descenso que entre 2011 y 2013 ha registrado el indicador de empleo público en el Principado, debido no tanto a un cambio en la propia región –la fracción de los empleados públicos sobre los ocupados ha mejorado ligeramente, desde el 10,1% de 2011 hasta el 9,2% de 2013– sino a mayores mejoras en las otras comunidades autónomas.

El libro de Francisco Cabrillo, RocíoAlbert, Rogelio Biazzi y Julio Pomés ‘Libertad económica de España 2013 ¿por qué fracasan algunas regiones?’ presentado, ayer, en Madrid analiza de forma pormenorizada la situación en la que se encuentran las diferentes comunidades. Por un lado, pone de manifiesto la preocupante situación en la que se encuentran algunas regiones como consecuencia de la crisis económica. Por el otro, destaca que no todas las comunidades se han comportado de la misma manera y hace hincapié en que la política económica de las comunidades en el corto y medio plazo es un factor muy importante para explicar la posición de cada una de ellas en el índice de libertad económica.

El grupo de expertos concluye en su investigación que la excesiva regulación es un obstáculo que dificulta las actividades de producción, inversión y consumo. También, que el aumento del gasto público, de la deuda pública y en definitiva del peso del sector público, condicionan la participación del sector privado en la economía. «Lo que los índices internacionales muestran para las naciones, es perfectamente aplicable también para las regiones», apostillan. En definitiva, concluye la investigación, que la mayor libertad económica tiende a elevar el nivel de renta en el medio y largo plazo y que los retrocesos en este campo producen el efecto contrario.


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