23
mar
esRadio

Alberto Recarte ha vuelto este jueves a su cita semanal con los oyentes de Es la Noche de César. El economista y consejero de Libertad Digital ha respondido a las dudas sobre la situación económica que le han planteado los seguidores de esRadio.

– Le agradeceríamos que nos explicase las ventajas de la reforma laboral y la subida del IRPF. – Respecto a la reforma laboral tiene tres objetivos: lo primero era evitar la destrucción de empresas. Hasta ahora, los jueces anteponían los pagos a los trabajadores despedidos, aunque significara la ruina de la empresa. Ahora, la reforma laboral lo que hace es que mantiene viva la empresa. Para que se cree empleo es necesaria la empresa y ésta necesita un empresario, un capital, unos créditos y unos trabajadores. Si la empresa desaparece, cuando España vuelva a crecer el proceso sería enormemente largo, máxime en un momento en el que no hay capacidad de inversión porque todo el mundo está enormemente endeudado (las empresas, las familias, el Estado,…). El crédito es escaso y caro.

La reforma laboral tendrá éxito si se consigue crear empleo al 0,5 o al 1%, frente a la historia pasada, cuando la economía española sólo creaba empleo neto cuando crecía por encima del 2%. La otra parte fundamental es limitar la actuación de los jueces de lo social, que eran los empresarios máximos de la economía, que decidían cuando una empresa podía tomar una decisión u otra, si el plan de viabilidad de una empresa les parecía bien o mal (junto con la intervención del Estado o las consejerías de empleo correspondientes, que decían si un ERE les parecía bien o mal). Finalmente, a los sindicatos se les priva de una parte importante de su fuerza, en la medida en la que se permite pactar a los representantes de los trabajadores de una empresa con sus empresarios. Y si ahí hay un pacto, es vigente aunque vaya en contra de lo pactado por las cúpulas de los empresarios y los sindicatos.

Desde ese punto de vista, la reforma laboral está justificada. Respecto al IRPF, somos un país en el que hay problemas de recaudación de impuestos, sobre todo el IVA. Hay tres impuestos fundamentales: cotizaciones sociales, IRPF e IVA. Con las cotizaciones no hay más problema que cada vez hay menos trabajadores en activo y la recaudación se resiente. Con el IVA hay un problema creado primero por las corporaciones locales; luego por las autonomías, que aprendieron de las corporaciones locales que no pasaba nada si no se pagaba. El Gobierno se ha encontrado un problema porque muchos empresarios han dicho: “Si las autonomías no pagan, pues yo tampoco”. Y unos por los otros, han dicho, “si este proveedor no me paga, pues yo tampoco”. Vivimos en una especie de insumisión fiscal en el tema del IVA, por lo que creo que modificar el IVA hasta que eso no cambie, es absurdo. La decisión del Gobierno de dar un crédito extraordinario a ayuntamientos y autonomías para pagar a sus proveedores, me parece bien, porque por algún sitio había que romper ese círculo vicioso, aunque sea de hecho un plan de salvamento de ayuntamientos y autonomías. La parte negativa se cubre si todo aquel administrador de fondos públicos que no cumpla con lo que dice la ley, podrá ser condenado penalmente. Ya veremos a qué, en principio será a inhabilitación. Si es inmediatamente, podría ser la única forma de embridar el gasto de las autonomías y los ayuntamientos. Desde ese punto de vista, si las cotizaciones están reduciéndose y las recaudación del IVA es difícil que funcione, lo único para evitar la suspensión de pagos era subir el IRPF. En ese sentido, subir el IRPF, por mal que me parezca, probablemente no había más salidas.

– ¿Qué opina de las declaraciones del economista jefe de Citi en las que dice que España está ahora más cerca que nunca de la quiebra? – Estamos más cerca de la quiebra en tanto que el Estado y las otras administraciones están demostrando que no son capaces de cumplir con los límites de déficit que habían acordado anteriormente. Desde ese punto de vista, de más acumulación de deuda, pues estamos peor. Está profundamente equivocado en la parte privada, en la que pone el acento, porque el sistema financiero no da crédito, pero se está saneando. Yo creo que a finales de este año o principios del que viene, el sistema financiero va a estar en una situación de haber cubierto las pérdidas que le ha generado esta crisis (225.000 250.000 millones de euros). Todo lo que es la cartera inmobiliaria y de la construcción se podrá cubrir. Además, España va a dejar de endeudarse como país por primera vez en 10 o 12 años. Tendremos que renovar la deuda exterior, pero no aumentarla. En esos dos factores fundamentales, saneamiento del sistema financiero y deuda exterior, estamos mejor (en la parte privada). Nuestro problema ahora está en que este gobierno sea capaz de embridarse a sí mismo y a las autonomías y los ayuntamientos. Esto es lo fundamental, porque si el Estado falla, y no controlamos el déficit y el gasto, también se llevará por delante al sistema financiero, aunque éste se haya saneado.

– ¿Por qué la prima de riesgo está volviendo a aumentar? – Una vez pasada la tranquilidad que da saber que la banca española cuenta con unos 300.000 millones de euros al 1%, que le permitirá no acudir a los mercados durante los próximos tres años (eso tranquilizó a todo el mundo). Ese dinero se usa para comprar deuda pública. La prima de riesgo se ha desconectado de los tipos de interés. La prueba es que las subastas de deuda pública se colocan a tipos de interés más bajos que hace dos-tres-cuatro meses y por tanto el gasto en intereses es menor. Pero entiendo por otra parte que haya una gran incertidumbre. Porque el Gobierno anterior, que había convencido a mucha gente de que era serio, ha cerrado con un déficit del 8,5%, no ha hecho nada en ese tema. Ha permitido que las autonomías se le escapen. El sistema que había manejado era no darles más dinero y no permitirles emitir más deuda. Y lo que han hecho las autonomías ha sido dejar de pagar a todo el mundo y han acumulado una deuda tremenda. Eso es suficiente para crear incertidumbre. Desde fuera de España se enteran tarde y mal de lo que está pasando aquí. Ahora se han enterado de que tenemos un enorme endeudamiento privado, pero no se han enterado de que eso está en vías de solución. En cambio, no acaban de ver que hay un problema en el sector público. Yo tengo las mismas dudas que el resto de la humanidad, respecto a la capacidad de este Gobierno, no de tener la voluntad de reducir el déficit, sino de ser capaz de controlar a las autonomías y los ayuntamientos. La única manera es que haya una reforma del Código Penal que sea de tal orden que en el momento en el que se detecte que en una partida, por pequeña que sea, si se fijaba que se podía gastar 100 euros se han gastado 101, esa persona sea procesada inmediatamente y cese en su cargo. Y por supuesto el responsable último siempre tendrá que ser o el consejero o el director general o el presidente de la comunidad. Debería haber habido otra vía, que es más complicada, que es la reforma de la Constitución o la interpretación de la Constitución, porque esa capacidad de control sobre el gasto de las autonomías está en la Constitución, pero no se ha desarrollado nunca y no hay doctrina. Más bien parece que nadie quiere ni puede controlar a las autonomías, a pesar de lo que dice la propia Constitución. Pero esto es como lo del IRPF, no había tiempo, estábamos a punto de suspender pagos otra vez. Estamos en la cuerda floja. Desde ese punto de vista entiendo lo de la prima de riesgo, pero hay que aclarar que ése no es el tipo de interés. Lo ha sido pero no lo es. Ahora mismo la deuda pública se coloca a otros tipos de interés.

– ¿Cómo ve la rebaja de impuestos del Gobierno de David Cameron? – La rebaja del Impuesto de Sociedades es algo que se podría hacer perfectamente en España y que se debe hacer. El Gobierno debería aprovechar la situación de falta de recaudación para eliminar exenciones y dejar el tipo alrededor del 15-16%. Se puede hacer perfectamente, ése es el tipo efectivo y se podría hacer sin un coste recaudatorio para la Hacienda. En ese sentido, habría que imitar a los británicos. En relación con la rebaja del IRPF, lo único que se me ocurre es que la situación fiscal del Reino Unido esté mejorando. Estaba peor que la española hace año y medio, no sé cómo estará en este momento, pero me imagino que si se han atrevido a tomar esta decisión es porque han pensado que ha llegado el momento de incentivar la reactivación económica y la única forma de hacerlo es bajar los impuestos directos que más influyen en la actividad. Y esos dos son fundamentales junto con las cotizaciones sociales. Creo que se van a eliminar deducciones pero no se va a bajar el Impuesto de Sociedades. Desde ese punto de vista, me parece una mala noticia. Si al menos aprovecharan para eliminar todo el marasmo de exenciones y subvenciones, y en lugar de subirlo lo bajaran, probablemente podrían incluso recaudar algo más. Yo apostaría por eso, pero no sé qué va a hacer el Gobierno.

– ¿Llegaremos a los seis millones de parados? – Nos vamos a acercar mucho. En las administraciones públicas desde que se declara la crisis a noviembre del año pasado aumentó el empleo en 400.000 personas injustificadamente. Y ése es el mínimo personal que va a salir. En el sector de la construcción, como consecuencia de la falta de inversión de las tres administraciones y de la debilidad de la inversión privada no es imposible que también pierdan el trabajo, desde las 60.000 70.000 personas que ya lo han perdido, hasta las 200.000 personas. Entre esos dos sectores, que es donde se han centrado los excesos y ahora se centran los ajustes son 600.000 personas. Terminamos el año con 5,2 millones. Pues estaremos en casi 6 millones de desempleados.

– ¿Cree que la Huelga del 29-M tendrá éxito? Habrá mucha gente que hará huelga, habrá mucha gente en la calle, pero creo que tendrá relativamente poco éxito en las empresas. Sólo aquellas que se vean forzadas o que tengan miedo a los piquetes dejarán de trabajar. No creo que las pymes dejen de trabajar prácticamente ninguna Habrá mucha gente en la calle y poca gente con ganas de dejar de trabajar en las empresas.

– ¿Por qué se opone el Gobierno canario a las prospecciones de Repsol? – Según las leyes, todo lo que está en el subsuelo es del Estado, no de las autonomías. Es una rabieta. La excusa que han utilizado es que como la principal riqueza de Canarias es el turismo, si se producen derrames como el del Golfo de Méjico sería la ruina. No es ninguna tontería. Eso puede ocurrir. Pero es cierto que el interés económico del Gobierno canario consiste en preservar el turismo y no ponerlo en peligro. Me imagino que se habrá calibrado, que no se harán tonterías y se será muy cuidadoso con el tipo de prospecciones que se hagan.


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