16
feb
Europa Press

Un informe de la Fundación Civismo advierte de que entre la base máxima de cotización y la pensión máxima existe ya una brecha del 34%, por lo que insta a aplicar a la pensión máxima un incremento similar al experimentado por la base máxima para garantizar la contributividad del sistema y su equidad.

Según denuncia un trabajo de la Fundación realizado por la profesora de Economía Financiera en la Universidad de Extremadura Inmaculada Domínguez, cada vez más cotizantes se enfrentarán a una “reducción drástica de sus pensiones” cuando se jubilen como consecuencia de la existencia de esta inequidad intrageneracional en el sistema.

“El sistema público de pensiones español está experimentando una revolución silenciosa que podría hacer que pasase de ser contributivo a tener un carácter asistencial debido a que se está produciendo un incremento de la base de cotización máxima sin que esto se vea acompañado por un aumento de la pensión máxima”, avisa el informe.

Para la autora del mismo, esta situación cobra especial relevancia ahora, ya que entre las medidas remitidas a Bruselas en el marco del Plan de Recuperación se contempla la posibilidad de subir las bases máximas, en cuyo caso, según Domínguez, resultaría necesario aplicar un incremento similar en las pensiones máximas para proporcionar equidad al sistema.

La actual fórmula de cálculo de la pensión implica que todos aquellos trabajadores con salarios superiores al 70% de la base máxima obtengan la misma cuantía por la pensión, lo que comporta “una grave inequidad intrageneracional”, pues “el sistema otorga más rentabilidad a las cotizaciones de los individuos con menor renta respecto a aquellos que cuentan con una mayor, es decir, no actúa igual ante los iguales”, avisa esta profesora.

Así, expone, individuos que realicen el mismo esfuerzo contributivo en lo que se refiere a años de cotización y con idéntica edad de jubilación recibirán un rendimiento distinto e inversamente proporcional a la cuantía por la que cotizan.

Además, el informe denuncia que la falta de equidad intrageneracional persiste incluso introduciendo una corrección en el cálculo para incluir en él la supuesta mayor supervivencia de las personas con mayores rentas. “Falta de equidad que se acentúa porque la pensión máxima y la mínima cada vez se acercan más”, sostiene.

Esta situación, según Domínguez, afecta al 22% de los cotizantes actuales, cuyos rendimientos del trabajo, con carreras de cotización completas, generan una pensión máxima. “La tendencia apunta a que, de seguir así, cada vez un mayor número de ellos se enfrentarán a una reducción drástica de sus ingresos una vez que se jubilen”, advierte.

En su opinión, el peligro de esta reforma es aún mayor por el hecho de producirse de forma “inadvertida”, ya que no permite a los afectados tomar decisiones de ahorro debidamente informadas.


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