06
feb
El Norte de Castilla

El patrimonio que los castellanos y leoneses tienen ahorrado en planes de pensiones privados equivale al 68% de la nómina autonómica de las prestaciones públicas de un año. Murcia (con solo el 37%) y Navarra (donde se alcanza el 87%) ocupan los extremos de esta lista. La idea es que estos instrumentos financieros se utilicen para complementar la prestación pública una vez alcanzada la edad de jubilación, ya se rescaten de golpe o poco a poco, pero ahorrar en los tiempos que corren se ha vuelto una labor casi heroica.

«El Estado asumió la responsabilidad de proveer la jubilación antes incluso de que España se convirtiera en un Estado democrático» y ahora «cabe preguntarse: si el Estado se encarga de financiar la jubilación, ¿para qué ahorrar en el ámbito privado? ¿No será mejor gastar sabiendo que, a partir de los 65 años, se nos pagará un sueldo vitalicio suficiente todos los meses?», señala Julio Pomés, presidente del ‘think tank’ Civismo.

«La creencia de que la Seguridad Social es una garantía absoluta sigue profundamente arraigada en la mentalidad española. Por ello, cada mes, entregamos el 36% de nuestro sueldo (casi inconscientemente) a nuestros políticos, quienes, en teoría, habrían de gestionarlo correctamente, utilizando estos recursos para pagar, no la pensión del trabajador, sino la de los jubilados actuales. Esto es lo que se denomina ‘solidaridad intergeneracional’, aunque de solidaridad tiene poco, ya que no es voluntaria, sino un impuesto forzado, extraído de las nóminas, al que el trabajador no puede resistirse».

Mientras los salarios han crecido desde la Transición más del 3% anual acumulado y el número de cotizantes se ha mantenido alto en relación a los jubilados (entre 2,5 y 2,7 afiliados por pensionista) no ha habido problemas para financiar la jubilación de los españoles, ni tampoco inconveniente en revalorizar dichas pensiones cada año a la par que el coste de la vida. «Sin embargo, esto ha llegado a su fin EUROS –advierte Pomés–: separan el España se enfrenta castellanos y a un largo ‘invierno plan individual demográfico’ en un pensión contexto de devaluaanual ción salarial y de entrada masiva al sistema de millones de nuevos pensionistas, con tasas de sustitución del último salario (cada vez más alto hasta 2007) en el entorno del 80%».

El ahorro que se realiza para paliar la reducción en términos reales 4.619 de las pensiones públicas aún es insuficiente. Según datos de 2016 de la patronal de los fondos, Inverco, todo el dinero ahorrado per cápita en forma de planes privados de pensiones no cubriría ni siquiera un año de esta.

«Dado que el principal obstáculo del ahorro previsor en España es el Estado, resulta fundamental trasladar a los indipatrimonio de los viduos la gestión de leoneses con su jubilación, al mede la nos, si queremos temedia ner en un futuro un retiro estable, que no dependa de políticos y burócratas, quienes desconocen lo que más le conviene a cada uno. También es necesaria una industria financiera más desarrollada y menos costosa que la que hoy comercializa los planes de pensiones», defiende Pomés.